El uso de las mascarillas en la vida cotidiana se ha convertido en una normalidad que todos hemos asimilado rápidamente. Son imprescindibles en muchas situaciones del día a día y posiblemente serán obligatorias en muchos lugares públicos.

Existe una amplia variedad de mascarillas en el mercado y muchas veces pueden llevar a confusión a los consumidores. ¿Cuál elegimos? ¿Qué características tienen que tener? ¿Existen mascarillas más seguras que otras?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no todas son iguales, las características de cada tipo de mascarilla están relacionadas con el uso que se le vaya a dar. Por lo tanto, es imprescindible definir en primer lugar qué vidaútil tendrá la mascarilla que quiero adquirir para elegir correctamente el modelo o tipo. ¿Se trata de un uso doméstico? ¿Es para uso laboral? ¿Estoy en contacto con posibles grupos de riesgo? ¿Soy profesional sanitario?

Con el fin de informar y concienciar a la población española de cual es el uso más adecuado en cada caso, el Ministerio de Consumo ha elaborado una guía para dar a conocer qué debes tener en cuenta al comprar una mascarilla. En resumen existen tres tipos de mascarillas en función de su uso, que a continuación desglosamos.

 

Mascarilla higiénica icono

Mascarillas higiénicas

Recomendables para personas sanas. Preferentemente usarán mascarillas higiénicas.

Las mascarillas higiénicas suelen estar compuestas por una, dos o tres capas de tejido o material textil y pueden ser reutilizables o de un solo uso. En caso de las mascarillas reutilizables, cada fabricante indica el número máximo de lavados.

Cuando se hayan deteriorado, una vez superado el número de lavados recomendado por el fabricante, se recomienda  tirarlas inmediatamente y sustituirla por otra.

 

Mascarilla quirúrgica icono

Mascarillas quirúrgicas

Recomendables para personas enfermas. Preferentemente usarán mascarillas quirúrgicas.

Son las mascarillas que habitualmente estábamos acostumbrados a ver en ambientes médicos, clínicas y hospitales. Están diseñadas para filtrar el aire que exhala el portador de la mascarilla, por lo tanto evitan transmitir agentes infecciosos o partículas infecciosas que pudieran traspasarse al hablar, estornudar o toser.

Este tipo de mascarilla a su vez se divide en dos tipos según su eficacia de filtración: tipo 1 y tipo 2. Siendo la de tipo 2 la de mayor filtración.

Las mascarillas quirúrgicas suelen ser de un solo uso. No son reutilizables. Cada fabricante recomienda un máximo de horas según su composición pero en todos los casos se recomienda desecharlas y cambiarlas por otra una vez se hayan humedecido, ensuciado o deteriorado.

Al tratarse de un producto sanitario puede tener fecha de caducidad.  la mascarilla debe cumplir con la legislación vigente y asegurar el cumplimiento de un estándareuropeode calidad.

 

Mascarillas EPI iconoMascarillas EPI

Recomendables para personas en que están contacto con el virus.Preferentemente usarán mascarillas EPI.

La mascarillas EPI deben su nombre a la abreviatura de lo que se denomina Equipos de Protección Individual (EPI) y su uso se recomienda fundamentalmente para profesionales que están en contacto con el virus. Su uso también puede estar recomendado para grupos vulnerables o de alto riesgo por indicaciones médicas.

Su finalidad es filtrar el aire que se inhala del exterior evitando que entren partículas contaminantes a quién las porta, creando una barrera entre unposibleriesgo potencial y el usuarioque usa la mascarilla.

Según su eficacia, grado de protección y composición las mascarillas EPI a su vez pueden dividirse en tres tipos: FFP1, FFP2, y FFP3. Siendo ésta última, la FFP3, la considerada con mayor grado de protección.

Si son reutilizables o no estará determinado por el fabricante en cada caso, y tiene que estar marcado de la siguiente forma: NRsi e producto es No Reutilizable o R, si es Reutilizable.

Una vez que la mascarilla se haya humedecido o deteriorado por su uso, se recomienda remplazarla por otra.

Al tratarse de un producto sanitario la mascarilla debe cumplir con la legislación vigente y asegurar el cumplimiento de un estándar europeo de calidad.