Las mascarillas de tipo FFP2 son un tipo de mascarilla perteneciente al grupo conocido como mascarillas de protección respiratoria, lo que significa que filtran el aire que se inhala desde el exterior. Según el reglamento europeo existen tres tipologías, en función de su eficacia de filtración: FFP1, FFP2 y FFP3. Las tipo FFP2 se ha convertido en las mas populares en la lucha contra la expansión del coronavirus.

Cada vez son más los organismos nacionales e internacionales los que indican que las mascarillas FFP2 no son las más recomendadas para la población general. Su uso es recomendado para personal sanitario y en contacto con el virus pero no son las más recomendadas para la población sana. ¿A qué se debe esta recomendación? ¿Si las usan los médicos por qué no son buenas para población? ¿No debemos suponer que son las mejores?

 

Pueden dificultar la respiración

Las mascarillas FFP2 pueden dificultar la respiración en mayor grado que las quirúrgicas o las mascarillas higiénicas. Su uso puede dificultar la respiración especialmente en algunas personas y hasta puede causar fatigas o mareos en personas mayores o con problemas respiratorios.

Falsa sensación de seguridad

El hecho de que sean las mascarillas que utilizan los sanitarios nos puede generar una falsa y errónea sensación de seguridad. Es un error muy frecuente creer que llevar una mascarilla FFP2 ya nos protege del peligro. Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado recientemente que el uso de mascarillas no exime del resto de medidas de precaución como la higiene de manos y el distanciamiento social.

Son más incomodas

Al tratarse de un material EPI (Equipo de protección individual) las mascarillas FFP2 son más incomodas que las higiénicas o las quirúrgicas, lo que puede provocar que nos toquemos la cara inconscientemente por molestias causadas por la incomodidad, que la desplacemos de sitio o que directamente acabemos retirándola.

Prioritarias para personal sanitario

Tienen que estar disponibles para el personal sanitario, que es quien realmente está en contacto con pacientes sospechosos, con síntomas o confirmados positivos. En el caso del personal sanitario si es imprescindible su uso, y por lo tanto, su abastecimiento.

Etiquetado y marcaje dificultoso

Su etiquetado es complejo y en ocasiones la población general no las utiliza adecuadamente. Por ejemplo lavándolas, cuando no son reutilizables, por no tener conocimiento de que el marcado “NR” significa que el filtro se limita a un solo turno de trabajo o “R” que significa que el filtro es reutilizable.

Algunas contienen válvulas de extracción de aire

Para muchos usuarios es desconocido que algunas mascarillas médicas contienen una válvula de extracción del aire, lo que supone que el aire exhalado que sale de la persona que la porta al exterior está sin filtrar. Concretamente es el caso de las mascarillas  FFP2 y FFP3 con válvula.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha emitido un comunicado desaconsejando utilizar estas mascarillas con válvulaa la población general, al detectar que muchos españoles las estaban utilizando por desconocimiento.

Excepción para pacientes

El propio Ministerio de Sanidad ha aconsejado el uso de las mascarillas FFP2 únicamente para los pacientes inmunodeprimidos y aquellos a los que se les indique por prescripción clínica que usen mascarillas autofiltrantes para extremar su protección por ser más vulnerables que el resto de pacientes.

 

mascarillas higiénicas y mascarillas quirurjicas En definitiva, no todas las mascarillas sirven para la población general sana, concretamente las mencionadas FFP2 no son la recomendadas para su uso doméstico ni laboral excepto para personal sanitario o pacientes altamente vulnerables.

 

Es importante que la población general siga las recomendaciones de las autoridades sanitarias tanto nacionales como internaciones y se conciencie de que consumir mascarillas higiénicas, o quirúrgicas en su defecto, es la opción más recomendada, dejando que las mascarillas médicas sean suministradas al sector sanitario.